Dicho lo anterior, he encontrado eso que sentí faltaba en una expresión cultural de nuestro país, en donde el cine mexicano parece está empezando a dormirse en sus laureles después de apenas salir del hoyo en el que lo pusieron años de descuido y falta de fondos, donde los guiones pretenciosos y siempre con los mismos actores empiezan a caer mal y a no dar ganas de aflojar los X cantidad de varos que pueda costar la admisión, es en este contexto creo hallé el garbanzo de a libra que me puso a pensar tanto como la ultima experiencia que tuve de ese tipo cuando me encontré un libro de un tal McGee acerca de un filosofo ingles, poco conocido llamado Karl Popper, el libro muy recomendable y el filosofo una maravilla intelectual, busquen y lean cualquier cosa de él, pero empiecen con ese libro, es una especie de “Popper para principiantes”, esta experiencia se llama “Efectos Secundarios” película mexicana con un nivel de universalidad limitado, sin mas pretensión que hablar de lo que pretende hablar, sin tratar de tocar los limites de todas las almas humanas existentes con existencialismos universales que le llegan al corazón a cualquiera tipo Tom Hanks, no pretende ser la mejor película del mundo por llegarle a todo el mundo, pretende solo contar una historia relativa a un lugar y a la gente que vive y ha vivido en ese lugar desde hace años.
No quiero decir más que les recomiendo ampliamente esta película, si tienen alrededor de 30 años, ¡NO SE LA PUEDEN PERDER POR NADA!, si están por llegar a los 30, tampoco, si están lejos de tenerlos MENOS y ya verán porqué al salir del cine, desde esa lectura que nada como esta película me había hecho sentirme identificado, además del simple, muy simple hecho de sentir.
Vayan con su mente abierta y con su alma llena de todas las pendejadas que llevan cargando y la cantidad inconmensurable de cochinadas que no han podido dejar atrás y a ver con que se atreven a salir de con lo que entren.
Truvak

